Archivo de Febrero 2007

Del negocio al ocio

Febrero 28, 2007

Es el viaje vital, que va del ocio al negocio y luego al ocio. Es por lo menos el viaje probable, en el mejor de los casos y que se llama niñez, segunda edad y la tercera.

Para ciertos griegos, Aristóteles, el ocio era un privilegio de los filósofos y no se ha creado una palara para los que practican el ocio, que como negociante, sería ociante; existe la palabra  ocioso pero no, negocioso.

Adictos al ocio

Febrero 15, 2007

Es una enfermedad que va creciendo; es un cáncer que tenemos que radicar y tomar conciencia que si hoy tenemos la calidad de vida que tenemos es porque cada uno de nosotros trabaja, brinda algún servicio para el prójimo y por ello recibe una paga.

Los adictos al ocio, mientras mueven las maquinarias, llenar formularios, atienden teléfonos o salen con su sonrisa a vender un nuevo dispositivo para las pajarerías, están oscuramente pensando en no hacer nada y la peor tentación, al menos para los comerciales, son los bares.

“Uno entra a esos bares de pueblos y siempre los vas a encontrar, con sus corbatas, sus camisas muy blancas pero gastadas, tomando un cafe, dejando que el tiempo pase sin hacer nada.” me dijo una vez un adicto al trabajo, en referencia a esta gente ociosa.

Son muy tramposos, solo piensan en dejar de trabajar. Estudian las leyes de la seguridad social, de las bajas por discapacidad, accidentes laborales, buscando un resquicio, un fallo para lograr escapar del trabajo.

A este ritmo, serán muy pocos los que trabajen, y con ello las cajas de seguridad social no podrán sostener a los retirados, los hospitales colapsaran y por supuesto tampoco habrá dinero para las balas y los sueldos de los policías. Pequeño detalle: ¿Quién pagará los sueldos de los profesores?

Los adictos al ocio, son una plaga, una epidemia que si la dejamos crecer, destruirá las bases mismas de nuestra civilización.

No es lo que quise decir

Febrero 11, 2007

Un programa informático tiene un solo modo de intepretar la instrucción, pero las personas nó.

Uno le dice algo a una persona, la instruye cómo se debe hacer algo y lo que el sujeto hace no siempre coincide con lo solicitado.

Hay terreno para la ambigüedad por la falta de precisión de la instrucción, o un fallo en el que interpretó esa instrucción.

Conocer el futuro

Febrero 11, 2007

Si son las leyes de la dialéctica las que rigen el universo, el apartamento donde vivo y lo que está aconteciendo en este instante de la una y cincuenta y tres minutos del mediodía, cuando el arroz con pollo ya se huele en el ambiente y la voz de Elena, está pronto a escucharse

Yoes como fotogramas

Febrero 11, 2007

El día empieza y los yoes van tomando el mando; algunos por unos minutos, pero la mayoría segundos o décimas de segundos. La maquinaria, sin importar quien la comanda, se levanta de la cama y se viste, se afeita o se pone afeites, desayuna, saluda: buen día, buen día, gracias y baja al garaje, enciende la nave y marcha a su trabajo, mientras en la sala de máquinas un yo detenta el poder, mientras una docena se amontonan en la puerta y reclaman su derecho a conducir el monstruo.

Cada impresión, cada recuerdo, es la táctica para que el poder lo tome otro yo y así en incesantes golpes de estado, el monstruo se desliza en las horas hasta llegar la noche y desear que en las próximas ocho horas se libere de todos estos pequeños dictadores.