Llegué a la tierra donde nació mi madre, el primero de mayo del 2002, huyendo de corralitos y cacerolazos y buscando una segunda oportunidad para mi familia y mis poemas haikú.
Alonso Segura Alonso, el primo hermano de mi madre, me estaba esperando en la puerta de su apartamento en el parque del recreo. Mi llegada parecía el punto final de una saga de vientos de agua.
El 24 de setiembre de 2005 falleció Alonso Segura Alonso, “el molinero”, un santo caballero de causas perdidas.