“El que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra”
No los amenazó con la furia divina, fue más ácido, los enfrentó a su autoengaño y por cosas como esa, muchos deseaban a Jesús o a Sócrates muerto. Gente sin pelos en la lengua no pueden andar por libre en el mundo agrediendo a los viandantes, escandalizando a la buena gente y prostituyendo a los jóvenes, todos sabían o sospechaban que la debilidad del maestro de Platón, eran los jóvenes.